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Cafetera de émbolo

Cafetera de émbolo

La cafetera de émbolo, también conocida como prensa francesa, o cafetera de pistón es un dispositivo sencillo para preparar café y otras infusiones. Históricamente tanto italianos como franceses se han disputado su invención y, a pesar de que sus orígenes no están claros, es probable que proceda de Francia, ya que a mediados de siglo XIX ya era bastante popular en ese país. Ya entrados en el siglo XX se patentaron en Italia múltiples variaciones de este sistema. En los años 60 el diseño patentado por Faliero Bondani (1958) se hizo muy popular en Francia, tal es así que se introdujo en el Reino Unido con el nombre de La Cafetiere, y es como se la sigue conociendo en ese país. La elaboración del café es sencilla, partimos de una molienda media-gruesa, que es la ideal para este sistema. El filtro metálico que incorpora esta cafetera, a diferencia de los de papel, dejan pasar muchos más aceites esenciales y aromas a la infusión, pero tenemos el inconveniente de no poder usar una molienda más fina. Vertemos dentro de la cafetera unos 10 gr. café por cada 125 ml. de agua, que mas o menos equivaldría a una cuchara sopera por cada taza que queramos preparar. Volcamos el agua caliente, removemos ligeramente y dejamos infusionar 4 o 5 minutos con la tapa puesta para que no se pierda el calor. Pasados esos minutos bajamos el émbolo ejerciendo una presión suave y constante, y ya tendremos preparado un café muy aromático, y más fuerte que en otro tipo de cafeteras. Debido a que la infusión sigue en contacto con los posos no es recomendable dejarla por más de 15 o 20 minutos después de preparado el café en la cafetera, ya que este poco a poco se va agriando. Si lo queremos conservar para utilizarlo posteriormente, lo tendremos que pasar a otro recipiente. Os dejo un vídeo que, a pesar de estar en portugués, se entiende muy bien y podréis ver el proceso de preparación del café en este tipo de cafeteras: Esta cafetera también resulta ideal para la preparación de otras infusiones. La único que tendremos que tener en cuenta es que las hojas de té o de la infusión que queráis preparar no estén demasiado “molidas”. Si tienes dudas o quieres comentarnos algo, ¡utiliza los comentarios o envíanos un...

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Cafetera de vacío

Cafetera de vacío

Queremos estrenar el blog con una serie de artículos sobre cafeteras y maneras de preparar el café, que actualmente no son muy conocidas. En esta ocasión le toca a la cafetera de vacío, también conocida como de sifón. La cafetera de vacío fue desarrollada durante las primeras décadas del siglo XIX, durante un proceso de continua mejoría de los métodos y las tecnologías aplicadas a la preparación del café. Las primeras cafeteras de vacío aparecieron en Alemania, popularizándose rápidamente y surgiendo múltiples patentes, tanto en Alemania, Francia e Inglaterra, sobre variaciones del mismo diseño básico. La calidad del vidrio de la época las hacía especialmente frágiles, y algo peligrosas, ya que los cambios de temperatura y la presión del vapor podían hacer literalmente explotar la cafetera. A pesar de ello su espectacularidad, unido a un filtrado casi perfecto la hicieron muy popular en la época. Para solucionar este inconveniente, a finales de siglo el recipiente de vidrio donde se calentaba el agua, se fue sustituyendo poco a poco por un vaso de material cerámico, mucho más resistente pero algo menos espectacular ya que se perdía la transparencia del vaso de cristal. Desde principios del siglo XX utiliza vidrio borosilicatado (Pirex) para la fabricación de los vasos, lo que las hace mucho más resistentes a los cambios de temperatura y a la presión. Su funcionamiento es relativamente sencillo. El sistema consta de dos vasos comunicados, en el inferior se coloca el agua y en el superior el café molido. Se aplica una fuente de calor al vaso inferior, generalmente un mechero de alcohol o un hornillo eléctrico. Aunque como veremos más adelante también existen instalaciones con hornillos de gas. Al calentarse el agua produce vapor, a la vez que calienta el gas (aire en este caso) que ha quedado atrapado dentro del vaso. Al calentarse, éste se expande empujando el agua hacia el vaso superior. Lo bueno de este sistema es que el agua no llega a hervir (similar al sistema de las cafeteras italianas) por lo que la infusión se obtiene con una temperatura idónea. Una vez en el vaso de arriba el agua, se espera unos segundos, se remueve con una cuchara, y se retira la fuente de calor inferior. Al enfriarse el gas del vaso inferior, este se contrae forzando al café a pasar por un filtro, y depositándose en el vaso donde al principio teníamos el...

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